Leire Gorritxategi Conde: este es un nombre que no deberíamos olvidar nunca en la trayectoria deportiva del atletismo en Ermua. Es una atleta completa, disciplinada y con un gran amor por este deporte. Todas estas cualidades la han llevado a situarse entre las mejores durante varios años, dándonos grandes victorias y alegrías. Retengo en mi memoria muchas anécdotas, lanzamientos y, sobre todo, esa expresión de felicidad y orgullo por lo conseguido, con trabajo y mucho esfuerzo. No podría enumerar todo lo bueno que tiene esta atleta, por eso, nada mejor que esta pequeña entrevista para conocer sus experiencias y vivencias durante 20 años dedicados al atletismo. 1-Cuéntanos cómo y cuándo te iniciaste en el atletismo Empecé cuando tenía 8 años, cuando estaba en tercero de primaria. Siempre he sido una niña inquieta y desde pequeña me gustaba mucho hacer deporte. Bueno, en aquel momento no te das cuenta de que estás haciendo deporte, simplemente estas jugando y disfrutando. Elegí el atletismo y el balonmano, sin saber qué era cada uno de ellos. Mi primer contacto con el atletismo fue como espectadora en el Cross de Zornotza, pensando que el atletismo se resumía en correr. Qué equivocada estaba, y qué lejos de correr acabó mi relación con el atletismo. 2-¿Cómo recuerdas tu etapa escolar? Mi etapa escolar la recuerdo muy divertida. Empezamos compitiendo en croses, pasando mucho frío, nervios y, a veces, había tanto barro que perdíamos las zapatillas por el camino. Pero una etapa muy bonita por poder compartirla con muchas de mis amigas. Tras los croses empezamos a tocar la pista, donde probamos muchas de las modalidades que nos regala el atletismo. Lo importante en esta etapa era probar, experimentar y vivir todo lo bonito que da este deporte. Por ello, recuerdo los entrenamientos variados, tan diferentes los unos de los otros que enganchaban, no sabías lo que cada día te iba a esperar. Y esto último es a lo que hoy en día mayor valor le doy. El cariño que le pusieron nuestros entrenadores de aquel momento, Lolo y Jon Ander, a que creciésemos con los principales valores del atletismo, el compañerismo, la superación personal, la perseverancia y sobre todo el disfrute, donde el resultado quedaba en un segundo plano. 3-Tu paso a federada, ¿cómo fue? Mi etapa como federada empezó en 2011, con 13 años, hice la mínima para el Campeonato de España en lanzamiento de jabalina. En aquel momento la jabalina era una prueba más entre todas las que practicaba. Aunque poco a poco fui destacando en esta prueba, y eso hizo que me centrase en ella dejando las demás modalidades a un lado. Entonces comenzó mi carrera como lanzadora, e inicié, junto con Lolo, los entrenamientos centrados exclusivamente en mejorar mis lanzamientos. Tras varios años destacando en categorías inferiores, junto con mi salto a los estudios universitarios, me trasladé a Getxo, donde estuve viviendo en una residencia de deportistas y compartiendo entrenamientos con un nuevo grupo de lanzadores y lanzadoras. Fueron unos años exigentes, de muchas horas de entrenamiento, compaginándolo con mis estudios en ingeniería. Finalmente, tras una lesión que me dejó fuera de las pistas durante varias temporadas, decidí volver a casa con Lolo, para cuidarme tanto física como mentalmente. Durante estos años, en total 14 años como lanzadora, he vivido muchísimas experiencias que han hecho que crezca no solo como atleta sino también como persona. Tuve la suerte de poder participar en muchos campeonatos de España junto a las mejores lanzadoras del momento, incluso llegué a participar en varios encuentros internacionales. Recuerdo con mucho cariño las concentraciones que organizaba la Federación Española y las competiciones de clubs tras largas horas en un autobús. 4-¿Cuál es, a tu parecer, el mejor logro conseguido? Centrándome en mi carrera como atleta, mi mayor logro fue poder participar en los “European Youth Olympic Trials” que se celebraron en Bakú (Azerbaiyán) en 2014. Recuerdo aquella experiencia como algo muy especial y muy bonito. Siempre me ha costado describir lo vivido en aquella competición, era estar en un sueño. Sin embargo, si me centrase en mi persona, destacaría los valores que me ha dado este deporte, como la disciplina, la ambición, el respeto y la exigencia. 5-Despues de tantos años, ¿con qué te quedas de toda tu vida deportiva? Me podría quedar con todo lo bonito que me ha dado este deporte que a veces tan duro es. Pero sin duda, no podría haberlo disfrutado de la misma manera sin todas las personas que me han acompañado y apoyado todos estos años. He podido compartir muchas medallas con mi familia que ha estado conmigo en cada una de las competiciones, desde mis primeros croses hasta mis últimos lanzamientos. He podido vivir muchos momentos de risa y llanto con mis compañeras como Irene Pérez, con quien vivía pegada, Arantza Moreno, mi referente, y Ainhoa Azpiazu, con quien inicié mi carrera como lanzadora. Pero, sobre todo, he podido crear un gran equipo con Lolo, que por mucho que se defina el atletismo como un deporte individual, si no fuera por el equipazo que hacíamos (y seguimos haciendo fuera de las pistas) nada de esto hubiese sido posible. 6-¿Y cómo se encamina tu vida? El atletismo me ha dado muchas alegrías, pero no ha sido nada fácil el camino recorrido. Según pasaban los años otras responsabilidades se cruzaban en el camino, como los estudios o el trabajo y cada vez era un poquito más difícil compaginarlo. Tras muchos años sentí que debía vivir el atletismo de otra manera, algo que tantos buenos momentos me había dado no podía convertirse en una obligación. Así que ahora vivo el atletismo desde fuera, disfrutando tanto de las grandes competiciones como de los que fueron mis compañeros/as y de toda la gente que queda por venir. El atletismo va a ser parte de mí siempre. Estas son las impresiones de una de las mejores atletas de todos los tiempos en Ermua. Ser reconocida por su trabajo es el fin de esta noticia, que espero compartáis y disfrutéis. Mis vivencias contigo durante este tiempo no se borrarán nunca, eres una grande del deporte y más grande si cabe como persona. Te echaré de menos. Lolo